|
El
hombre, como la mayor parte del resto de los animales, perdió su capacidad
de regeneración, de recobrar alguna parte de su cuerpo que hubiera sido
perdida. No ocurrió así con las estrellas de mar: éstas,
si pierden un brazo, no sólo lo regeneran, sino que a partir de este mismo
brazo pueden reproducir el resto del cuerpo; los tritones regeneran toda una extremidad
sin formación masiva de nuevo tejido ni cicatriz o tejido cicatricial;
las conocidas lagartijas, recuperan el rabo cuando éste es amputado. Esta
casi milagrosa capacidad regenerativa persiste en los animales complejos a nivel
de ciertos órganos: el hígado humano recupera su mismo tamaño
después de haber sido resecado un segmento o lóbulo.
La piel está formada por tres capas: epidermis, dermis y tejido celular
subcutáneo. La complejidad tisular de éste órgano le hace
irrepetible y al no regenerarse, se repara, (mediante un tejido especial, el tejido
de reparación o cicatricial), y se contrae, de manera que es capaz de cerrar
grandes heridas.
La Cirugia Plástica se ha preocupado especialmente en la calidad de
las cicatrices. Para obtener los mejores resultados de una cirugía es necesario
conocer con precisión el proceso de cicatrización y los fenómenos
que lo acompañan. La cicatrización es una respuesta orgánica
que consiste en reemplazar tejido destruido por tejidos vivos. 
Cicatrización
»
Causas
de las heridas »
Fases
de Cicatrización »
• Camacho F. Sánchez-Muros J. Mecanismo
de cicatrización de las heridas. En: Camacho F:
Cirugía Dermatológica. Libros Princeps, 113 - 119, 1992. • Epstein
E, Epstein E. Skin Surgery, In Wound Healing, Lynch, WS. 6a. Saunders, Philadelphia.
1987; 56-70. • Walter JB, and Israel MS. 5a Churchill Livingstone
Edimburg. Ch. 6: The inflammatory Reaction 1979; 71-85.
|