|
| Composición de tres rostros a partir de
uno solo: derechos, normal e izquierdos |
|
El cuerpo humano, como el de todos los vertebrados, posee una simetría
bilateral característica (simetría axial o vertical), que consiste
en que una parte del cuerpo se corresponde con la contralateral, es decir, que
la parte izquierda del cuerpo es semejante a la derecha.
Pero esta simetría no es completa puesto que presenta órganos
asimétricos, como el corazón o el hígado e, incluso entre
las partes correspondientes, como las manos o los dos lados del rostro, no existe
una simetría perfecta.
Esto es particularmente evidente si dividimos una fotografía de un rostro
en dos mitades con una línea vertical. Al repetir cada una de las mitades
de manera especular y juntarlas podremos comprobar que el nuevo rostro formado
por la unión de las mitades del lado izquierdo se parece poco o muy poco
al formado por la repetición de los dos lados derechos.
De la misma manera existe un lado predominante, normalmente el derecho (el
izquierdo en zurdos), que es de mayor tamaño que el no dominante, detalle
fácilmente comprobable si ponemos juntas nuestras propias manos y comparamos
sus tamaños.
Biología de la belleza
La simetría y las proporciones nos trasmiten los ritmos del crecimiento
y desarrollo de la naturaleza. En la naturaleza los animales escogen a su pareja
por las características físicas, que van unidas a la habilidad de
engendrar o de cuidar a las crías, y en el ser humano - indudablemente
más complejo - a estos signos se añaden otros factores psicosociales.
No obstante, entre los rasgos físicos que determinan la elección
y una característica que todos los humanos - independientemente del sexo
o la edad - valoran a la hora de juzgar el atractivo de una persona es la simetría.
Esta tiene relación con la belleza física y, según estudios
recientes, con el atractivo físico y con la salud.
Nuestro cerebro está capacitado para detectar y considerar sexualmente
atractivos aquellos estímulos corporales que son indicadores de un mayor
potencial reproductor. Nuestros circuitos neuronales son el resultado de un proceso
evolutivo, han sido diseñados por la selección natural para resolver
los problemas a los que los humanos se han enfrentado a lo largo de su historia:
encontrar pareja, conseguir alimento (cazando y recolectando), buscar aliados,
defenderse de los enemigos, criar a los hijos, etc. Al parecer, la simetría
corporal es un indicador de un buen sistema inmunológico, lo que reduce
notablemente el riesgo de que el potencial padre caiga enfermo.
La asimetría
Si bien podemos considerar que cierto grado de asimetría es normal -tanto
en el cuerpo como en el rostro- existen casos de verdaderas asimetrías
las cuales, en determinadas ocasiones, son causa de importantes trastornos.
La asimetría facial leve es absolutamente normal y es normal tener un
lado de la cara mayor que el otro, tanto a lo ancho como en lo alto, tener una
ceja más alta, un párpado más bajo, la nariz o los labios
algo desviados, etc. Estas asimetrías se deben a diferencias en el crecimiento
de las estructuras óseas de cada lado y, en ocasiones, a la mayor o menor
expresividad de cada lado de la cara.
Aunque pocas veces el grado de asimetría es tan importante que precise
tratamiento, en raras ocasiones puede ser necesario recurrir a la cirugía
cráneo-maxilo-facial y, más frecuentemente, podemos obtener una
simetría adecuada mediante la utilización de prótesis faciales
sólidas o en hidrogel (Bio-Alcamid). La asimetría en la posición
de las cejas puede ser corregida mediante un lifting endoscópico unilateral.
Las asimetrías corporales de poca intensidad también son normales.
Las diferencias de tamaño de las dos partes del cuerpo suelen ser leves
y únicamente provocan alteraciones aquellas que tienen una importancia
considerable.
Una de las causas más serias de alteración del esquema
corporal de las jóvenes es la asimetría de los senos
(asimetría mamaria) que puede
alcanzar grados tan severos como para que su corrección precise
una reducción de una mama
y la colocación de una
prótesis en la otra.
De la misma manera, la colocación de prótesis
de diferente tamaño puede compensar las asimetrías
de volumen de los pechos, glúteos
o gemelos.
Finalmente, la lipoescultura
y los injertos de grasa son
muy útiles para igualar ambos lados del cuerpo. 
|