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| Entendemos por secuelas las alteraciones
definitivas provocadas por la operación y, especialmente, aquellas que
tienen consecuencias funcionales. En este caso la paciente presentaba un importante
defecto en el dorso y dificultad respiratoria por estenosis cicatricial en el
vestíbulo. El tratamiento consistió en la colocación de dos
injertos de cartílago en la parte anterior del tabique, un injerto en canaleta
en el dorso, afinamiento de la punta, un injerto compuesto de piel y cartílago
auricular en la mucosa de la punta (para descender el borde narinario) y una z-plastia
en la mucosa del suelo del vestíbulo para ampliar este. |
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Consideramos secuelas a los problemas que resultan de la cirugía
y que permanecen después de esta. Una secuela en la cirugía
de los párpados ocurre cuando se ha retirado exceso de
piel, lo que provoca que el ojo no cierre de forma adecuada. En
la cirugía del abdomen,
cuando se ha producido una necrosis del colgajo,
y queda una cicatriz ancha y fea.
Así, tenemos que, la liposucción
y lipoescultura siendo una técnica aparentemente sencilla,
ha dejado numerosas secuelas que consisten principalmente en depresiones
u hoyos en la superficie de la piel, en desniveles o deformaciones
como ondas o, incluso, en retracciones antiestéticas de la
piel. Normalmente obedece a una deficiencia técnica. Sin
embargo, la liposucción
exige un conocimento profundo de los tejidos que envuelven a todo
el cuerpo, conocimiento que, en condiciones normales sólo
alcanzan los cirujanos plásticos. Actualmente los problemas
más graves, aunque de solución compleja, pueden ser
corregidos mediante la lipoescultura
superficial y las inyecciones de grasa. 
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