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| La dificultad y el riesgo de complicaciones es mayor cuanto más bajos estén las areolas y los pezones. En la imagen paciente con hipertrofia mamaria muy grave y ptosis muy importante. |
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En la cirugía de reducción mamaria las complicaciones de importancia
son raras. En pacientes obesas y en las grandes hipertrofias aumenta el riesgo
de lipolisis o necrosis grasa debido a la delicadeza del tejido. Pueden aparecer
pequeñas alteraciones de la cicatriz por rechazo de los puntos internos
de sutura, que se corrigen sin dificultad. La formación de queloide es
rara en nuestro medio aunque posible. El sufrimiento de los colgajos o la pérdida
parcial o total de la areola y pezón, así como las infecciones son
excepcionales.
Una de las preguntas más frecuentes es si la intervención altera
la capacidad de amamantar a futuros hijos. Pues bien, en principio, cuando los
senos no son excesivamente grandes y no necesitan de maniobras especiales para
la ascensión del complejo areola-pezón, no causará modificaciones,
ya que siempre queda glándula y no se produce solución de continuidad
de los canalículos galactóforos. No ocurrirá lo mismo en
las grandes hipertrofias, puesto que suele ser necesaria la realización
de colgajos para la ascensión del complejo a la nueva posición,
o incluso, en contadísimos casos, recurrir al injerto de éste.
En definitiva, el resultado suele ser muy satisfactorio para la paciente, la
cual recupera una parte de su cuerpo que antes no aceptaba, elimina la causa de
un transtorno psícosexual y alivia el peso de una carga que la naturaleza
le había regalado. 
• Courtiss EH, Goldwyn RM. Reduction mammaplasty.
In: Peck GC. Complications and Problems in Aesthetic Plastic Surgery. Gower Medical
Publishing. New York, 1992
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