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Hoy
en día, la evolución tecnológica nos permite
realizar intervenciones que hace unos años parecían
imposibles.
La endoscopia es un gran avance técnico incorporado
a la cirugía gracias al cual podemos ver dentro de una cavidad,
a través de orificios mínimos, en la que se ha introducido
una lente.
Actualmente se conecta a una cámara de vídeo, por
lo que podemos ver las imágenes en una pantalla de televisión
y por lo tanto, realizar la intervención más cómodamente.
Como es lógico se han ideado instrumentos especiales que
se adaptan a cada uno de los espacios en los que se va a trabajar.
Las técnicas quirúrgicas con ayuda de endoscopia
se caracterizan por :
- Necesitar incisiones (cicatrices) mucho menores que las utilizadas
por las técnicas convencionales.
- Estancias hospitalarias más cortas y menores gastos.
- Post-operatorios con menos molestias.
- Más rápida incorporación a la vida cotidiana.
En Cirugía Plástica
está siendo utilizada con gran satisfacción en cirugía
del rejuvenecimiento facial, y muy especialmente, en el lifting
de la parte superior de la cara: elevación de las cejas y
frente, y tratamiento de los músculos.
La ventaja más importante es la de evitar las cicatrices
que se extendían de oreja a oreja para tratar las arrugas
de la frente o las que se colocaban encima de la oreja para levantar
las cejas. En el resto de la cara, si bien puede ser utilizada,
es menos importante, pues como en el caso de la nariz, la visión
se realiza directamente, o como en el lifting cérvico facial
el exceso de piel hace que debamos recurrir a incisiones mayores.
También hemos encontrado utilidad en otras intervenciones,
principalmente en aquellas que es necesario crear una cavidad en
la que vayamos a introducir una prótesis: pómulos,
mentón y mandíbula,
pecho, glúteos
o pantorrilla. Puede ser de utilidad
en algunos casos de abdominoplastia.
Finalmente, es importante no confundir un instrumento del que podemos
valernos, con la seguridad o la eficacia de un resultado. 
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