Un colgajo es un tejido vivo, que se separa de manera incompleta
de su lecho y se transplanta de un lugar a otro en el mismo individuo. Es decir,
después del transplante el tejido despegado o lengüeta continúa
recibiendo aporte sanguíneo de la zona donante a través del pedículo.
Los colgajos se clasifican según los tejidos que los
componen y su vascularización. Los más frecuentes son los cutáneos,
musculares, musculocutáneos, fasciocutáneos y los compuestos.
- COLGAJOS CUTÁNEOS
Un colgajo cutáneo consistirá en el trasplante
de piel y tejido celular subcutáneo. El pedículo puede poseer una
vascularización basada en una arteria principal (colgajos cutáneos
axiales) o bien poseer un patrón vascular aleatorio (colgajos cutáneos
randomizados o al azar).
Los colgajos cutáneos de patrón axial se nutren,
por lo tanto, de vasos directos cutáneos que son ramas del sistema vascular
fasciocutáneo (Fig. 13).
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| Fig.13. Colgajos cutáneos axiales de la cara
y su vascularización arterial. 1: Rama parietal de la arteria temporal;
2: Rama frontal de la arteria temporal superficial; 3: Arteria temporal superficial;
4: Arteria frontal; 5: Arteria occipital; 6: Arteria cigomática orbitaria;
7: Arteria transversal de la cara; 8: Rama angular de la arteria facial; 9: Arteria
auricular posterior; 10: Arteria facial; 11: Arteria submentoniana. |
Los colgajos cutáneos aleatorios o randomizados se
utilizan fundamentalmente en la cara, debido a su excelente circulación
sanguínea, y se basan en la red vascular del plexo subdérmico. Su
vascularización, comparada con los colgajos axiales, es pobre por lo que
su empleo ha de limitarse a la cobertura de pequeñas lesiones locales.
En la cara, para asegurarnos de la viabilidad de este tipo de colgajo, es necesario
no exceder la relación 3:1 entre la longitud de la lengüeta y la anchura
del pedículo.
Otra forma frecuentemente utilizada de clasificación
se basa en la localización de la zona donante en relación con el
área receptora. Así, se denominan colgajos locales o de vecindad
a los obtenidos de regiones próximas al área receptora, mientras
que reciben el nombre de colgajos a distancia aquellos en los que su origen está
alejado de la misma (Tabla VI).
TABLA VI. TIPOS DE COLGAJOS
CUTÁNEOS
|
VASCULARIZACIÓN |
MOVILIZACIÓN
|
ORIGEN
|
COMPOSICIÓN
|
|
COLGAJOS
CUTÁNEOS
|
Axiales
Aleatorios |
Rotación
Trasposición
Avance
Interpolación
|
Locales
o de vecindad
A
distancia |
Simple
Condrio-cutáneo
Pericondrio-cutáneo
Músculo-cutáneo
Fascio-cutáneo |
- COLGAJOS CUTÁNEOS LOCALES
En muchas ocasiones podemos utilizar la piel de alrededor para
cubrir o donar piel sana a una zona alterada. Empleamos estos colgajos para reparar
pequeños-moderados defectos con resultados estéticos aceptables.
Los hay de múltiples formas y tipos según el movimiento que realicen
en su desplazamiento y pueden ser, de rotación, avance, trasposición
o interpolación.
COLGAJO DE ROTACIÓN: Son colgajos semicirculares que
rotan lateralmente. Se utilizan para cubrir los defectos triangulares(Fig.
14).
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| Fig.14. Colgajo de rotación en la mejilla para
la corrección de un defecto triangular. |
En algunas ocasiones puede ser necesario realizar una pequeña
incisión o la resección de un triángulo cutáneo próximo
al pedículo (triángulo de Bürow) para aliviar la tensión
provocada por el cierre de la herida.
COLGAJO DE TRANSPOSICIÓN: Son colgajos de forma rectangular
o triangular que después de la rotación dejan un área cruenta
en la zona donante la cual podrá cerrarse por aproximación de los
bordes o mediante la colocación de un injerto. La transposición
puede alcanzar los 90º como máximo y ha de tenerse cuidado con la tensión
en la línea diagonal. Pertenece a este tipo de colgajos la Z-plastia que
es un ingenioso colgajo de doble transposición (Fig 15).
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| Fig.15. Principio físico de la Z-plastia basado
en la elasticidad de los tejidos. |
COLGAJO DE AVANCE: Pueden ser de forma rectangular o triangular
y se movilizan en dirección al borde libre. A este tipo pertenece el colgajo
en V-Y, en el que la incisión cutánea se realiza en forma de V,
el colgajo se moviliza hacia el pedículo y se avanzan los bordes cruentos
externos en dirección medial para su sutura en forma de Y (Fig. 16).
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| Fig.16. Método de realización de los colgajos
de avance en V-Y (A y B) y en Y-V (C y D). |
COLGAJO DE INTERPOLACIÓN: Consiste en un colgajo que
se moviliza hasta el área cruenta dejando un puente cutáneo entre
esta y el pedículo. El pedículo puede ser subcutáneo o bien
permanecer sobre la piel sana en cuyo caso será necesario, posteriormente,
su sección y liberación (Fig. 17).
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| Fig.17. Realización de un colgajo de interpolación
con pedículo subcutáneo para la corrección de un defecto
de piel en el mentón. |
- REALIZACIÓN DE UN COLGAJO CUTÁNEO LOCAL
Mediante colgajos locales podemos movilizar a las zonas adyacentes
piel que posee sus mismas características de color, textura y pilosidad,
lo que nos permitirá obtener resultados estéticos más aceptables.
Planificación del colgajo: En la planificación
de un colgajo debemos tener en cuenta en primer lugar, la localización
y el tamaño de la lesión que vamos a tratar y, en segundo lugar,
las repercusiones sobre la zona donante que, por supuesto, no han de ser más
importantes que el defecto inicial. Además, el colgajo ha de estar bien
liberado y ser lo suficientemente grande como para permitir su perfecta movilización
y la cobertura de la herida sin tensión. Por otra parte, el pedículo
debe poseer una buena vascularización, por lo que debemos evitar su localización
en áreas con cicatrices o zonas irradiadas.
Descripción de la cirugía: Después
del lavado de la cara con agua y jabón pasamos una gasa embebida en solución
yodada que volveremos a lavar con suero fisiológico y secaremos. Dibujamos
con azul de metileno o violeta genciana el colgajo a realizar, al tiempo que revisamos
de nuevo la inexistencia de cicatrices que puedan alterar la irrigación
del colgajo. Antes de proceder a la incisión de la piel conviene comprobar,
valiéndonos de una regla, de una gasa o de un hilo de sutura, que las medidas
son adecuadas y que la movilización del colgajo será correcta.
Hecho esto, el corte se realiza perpendicularmente a la piel
hasta traspasar la dermis y oblicuamente hacia afuera en el plano subcutáneo
de manera que aumente el grosor del colgajo en la parte interna y, por tanto,
su seguridad. Seguidamente procederemos al despegamiento subcutáneo del
colgajo con tijeras o bisturí, elevando delicadamente sus bordes mediante
erinas hasta alcanzar el pedículo de manera que sea posible su fácil
movilización. La cauterización con bisturí eléctrico
es suficiente para una correcta hemostasia y ha de ser minuciosa. El colgajo será
desplazado y suturado en su nueva localización y la zona donante, cerrada
mediante sutura directa o colocación de un injerto.
El apósito será oclusivo pero no ha de comprimir
al colgajo para evitar la obstrucción del drenaje venoso. En los grandes
colgajos puede ser conveniente la colocación de un drenaje que impida el
acúmulo de sangre o serosidad que pueda llegar a provocar la necrosis del
mismo. En el post-operatorio inmediato es fundamental la inspección frecuente
del colgajo para detectar posibles áreas isquémicas o congestivas
-en cuyo caso puede ser necesario liberar la sutura para disminuir la tensión-
o para descartar la formación de hematomas, lo cual nos obligaría
a abrir la herida para su drenaje o proceder a su evacuación mediante punción
con aguja o bisturí.
- OTROS COLGAJOS
Gracias a los nuevos conocimientos anatómicos y fisiológicos
sobre la circulación sanguínea a los colgajos de piel se sumaron
los colgajos musculares, miocutáneos, fasciocutáneos y los colgajos
compuestos transplantados con técnicas microquirúrgicas. Estos últimos
se utilizan para la cobertura de grandes heridas o importantes pérdidas
de tejidos y -aunque actualmente se están realizando con altos márgenes
de éxito- son mucho más complejos y para su ejecución es
necesario un alto grado de especialización.
COLGAJOS LOCALES MÚSCULOCUTÁNEOS O FASCIOCUTÁNEOS:
Aportan cobertura cutánea y volumen. Los más utilizados en la cara
son: el colgajo mediofrontal o glabelar (basado en la arteria supratroclear);
el colgajo frontal (arteria supraorbitariaria); el colgajo nasogeniano (arteria
angular); el colgajo retroauricular (arteria auricular posterior) y el colgajo
de cuero cabelludo o scalp (arteria temporal superficial o arteria occipital).
El colgajo mediofrontal se toma de la zona central de la frente,
incluye el plano muscular y su pedículo se localiza en la región
glabelar (Fig. 18). Es utilizado para la cobertura y reconstrucción
de la nariz, región periorbitaria y párpados. La zona donante se
cierra perfectamente por segunda intención.
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| Fig.18. Resultado a los 10 días de la intervención
de un colgajo glabelar para la cobertura de la herida dejada por la exéresis
de un tumor localizado en la porción interna de la órbita sin afectación
del canto interno. |
El colgajo nasogeniano utiliza piel y grasa del surco nasogeniano
y su pedículo puede ser indistintamente, proximal o distal. Se utiliza
para la reparación de la porción caudal de la nariz, los labios
y la cavidad oral. La zona donante se cierra fácilmente por aproximación
de sus bordes.
COLGAJOS LOCALES MUSCULARES Y DE FASCIA: Otro tipo de colgajos
son los de músculo temporal o fascia témporo-parietal. El primero
puede ser empleado para provocar el cierre palpebral en caso de lagoftalmos, mientras
que el segundo, que también puede utilizarse como colgajo libre, suele
ser de utilidad en las reconstrucciones de oreja, órbita y cuero cabelludo.
COLGAJOS A DISTANCIA: En caso de grandes pérdidas faciales
utilizaremos el colgajo deltopectoral, un colgajo de grandes dimensiones cuyo
origen se encuentra en la parte anterior del tórax (desde el esternón
hasta la región del músculo deltoides). Puede ser empleado en la
cobertura del tercio medio e inferior de la cara, de la cavidad oral y del cuello.
COLGAJOS MICROQUIRÚRGICOS: Normalmente son colgajos
compuestos por diferentes tejidos -principalmente piel, músculo y hueso-
que son transplantados a distancia con su propio pedículo vascular el cual
se anastomosa a vasos próximos al defecto. El hecho de proporcionar cobertura,
volumen y poder aportar tejido óseo les hace ser prácticamente insustituibles
en las grandes reconstrucciones faciales. Los más utilizados son el colgajo
escapular, paraescapular, lateral de brazo, radial antebraquial y el colgajo inguinal.
1. Cormack G., Lamberty G. The arterial anatomy of
skin flaps. Ed. Churchill Livingstone, London, England, 1994.
2. Kamakura L. Rétalhos de pel: En: Goffi,
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343-352, 1984.
3. Fomon S. Cirugía Plástica y Reparadora.
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4. Mathers S, Nahai F. Clinical Atlas of muscle and
musculacutaneous flaps. St. Louis, Mosby, 1979.
5. Daniel R. Anatomía y hemodinámica
de la circulación cutánea y su influencia en el diseño de
los colgajos cutaneos. En: Grabb WC, Myers MB. Colgajos Cutaneos, Salvat. Barcelona
1982.
6. Larrabee WF Jr, Holloway GA Jr, Sutton D. Wound
tension and blood flow in skin flaps.Ann Otol Rhinol Laryngol; Mar 93 (2 Pt 1):
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