Otros servidores Arquero

Envejecimiento facial

02_envefacialNacemos con una predisposición hereditaria a un determinado tipo de piel, tanto a favor de un cutis fino y delicado como a una tendencia natural a las arrugas. También heredamos una estructura ósea, unas proporciones del cuello, unos pómulos y una anchura de la mandíbula que son importantísimas a la hora de valorar, no sólo el tratamiento a ser realizado, sino también, el resultado que podemos esperar y la duración de éste.

Una piel atrofiada se manifiesta como apergaminada, y las arrugas que presenta son finas, abundantes y se extienden por toda la cara, por el contrario, la piel que mantiene cierta elasticidad, aunque pueda presentar arrugas, éstas siempre serán menores. El caso más extremo es la enfermedad de Ehlers Danlos, en la que aparece una vejez prematura del organismo ya en la infancia.

El estado hormonal, principalmente las deficiencias que acompañan a la menopausia, afecta directamente al estado de la piel.

Existen factores externos de los cuales el sol, las radiaciones solares, es el más importante: contribuye a la atrofia de la dermis y a la formación de tumores cutáneos, sobre todo a través del efecto de los rayos ultravioleta; por otra parte, tiene un efecto acumulativo que hace que sus manifestaciones sean tardías. El engordar es el segundo factor en importancia, y supone un estiramiento de la piel que cuando va seguido de adelgazamiento importante hace que aparezcan las arrugas de forma más manifiesta. Este mismo fenómeno es el causante de las estrías corporales que son una especie particular de cicatrices. Los hábitos nocivos como el tabaco y el alcohol, una alimentación inadecuada, el estrés, la insatisfacción profesional y los problemas emocionales influyen de manera muy importante en el estado de la piel y en la imagen física. Por último, los masajes violentos, realizados de forma intempestiva, pueden distender la piel, así como algunas cremas irritantes o medicamentos pueden acelerar la formación de arrugas. azul

  • Bibliografía
    • Balin AK, Pratt LA: Physiologic consequences of human skin aging. Cutis 1989; 43:431.
    • Barnett AH. Pathogenesis of diabetic microangiopathy: an overview. Am-J-Med 1991; Jun 24 90(6A):67S-73S
    • Cooley BC, Gould JS. Influence of age on free flap tolerance to ischemia: an experimental study in rats. Ann Plast Surg 1993; Jan 30(1):57-59.
    • Cooley BC, Hanel DP, Anderson RB, Foster MD, Gould JS. The influence of diabetes on free flap transfer: I. Flap survival and microvascular healing. Ann Plast Surg 1992; Jul 29(1):58-64.
    • Gonzalez-Ulloa M: Facial wrinkles. Plast Reconstr Surg 1962; 29:658.
    • Kirk JE, Chieffl M: Variation with age in elasticity of skin and subcutaneous tissue in human individuals. i Gerontol. 17:373, 1962.
    • Kyrle PA, Minar E, Brenner B, Eichler HG, Heistinger M, Marosi L, Lechner K. Thromboxane A2 and prostacyclin generation in the microvasculature of patients with atherosclerosis–effect of low-dose aspirin. Thromb-Haemost 1989; Jun 30; 61(3):374-7.
    • Malata CM, Cooter RD, Batchelor AG, Simpson KH, Browning FS, Kay SP. Microvascular free-tissue transfers in elderly patients: the leeds experience. Plast Reconstr Surg 1996; Dec 98(7):1234-1241.
    • Quirinia A, Viidik A. The impact of ischemia on wound healing is increased in old age but can be countered by hyperbaric oxygen therapy. Mech Ageing Dev 1996; Oct 25;91(2):131-144.
    • Tassi G, Maggi G, de Nicola P. Microcirculation in the elderly. Int Angiol, 1985; 4(3):275-283.